The Lion King, en Time Square: el mejor show que vi

Rememoro ese día y sigo sin poder creerlo. Y es que desde el año 2007 -hace 10 años-, cuando vi por primera vez el anuncio pintado en un auto antiguo en Londres, quiero ver el musical de El Rey León. Y hablo en presente, porque si bien antes quería y hace poco lo logré, me encantaría ver la obra otra vez (sin tanta emoción en los ojos y disfrutando más de los detalles).
Ese viaje en el 2007 fue mi primer visita a Europa, y viajaba con mi ex con quién ya había negociado invertir varios euros en la entrada para EuroDisney, en las afueras de París, asi que no pude hacerlo ceder para ver la obra en Inglaterra. El tiempo pasó, y en el año 2013 me alojé a la vuelta de La Gran Vía, número 57; en Madrid. Estaba justo atrás del teatro donde está la obra, pero no había entradas. Otra vez, y 6 años más tarde, en España no era la vez.

Finalmente, en julio del este 2017 surge la idea de un blogtrip a Nueva York con mi mamá para el mes de septiembre, y -sabiendo que la obra está hace años en cartelera en Broadway- antes de tener reservados los aéreos, ya teníamos reservadas las entradas para el musical.

Lo primero que hicimos al pisar Manhattan, antes de darnos las pirmer ducha después del vuelo, fue ir hasta la boletería del teatro Minskoff para corroborar que las entradas que habíamos sacado por internet estaban bien, eran válidas, y correspondían a la ubicación que queríamos. Una vez que supimos que sí, preguntamos con cuánta anticipación había que llegar a la función, y fuimos a iniciar el viaje con la seguridad de que sí, esta vez iba a pasar.

Cuando llegó el día, entramos con la anticipación que se nos pidió, ocupamos nuestros asientos y -hablo en plural porque el veredicto fue conjunto- vimos el mejor show de nuestras vidas.

Aún yendo con una expectativa altísima, y tras haber presenciado varios recitales de artistas internacionales, diferentes obras de Cirque Du Soleil, decenas de Disney On Ice, y otros dos musicales de Disney; superó todo lo que pude imaginar.

La interpretación de los artistas -que son bailarines increíbles-, el despligue en las escenas, la caracterización de los atuendos, los colores, el sonido africano y la historia, hacen que se disfrute de una atmósfera mágica y más que estimulante para los sentidos. Realmente, es un show que cautiva por todos lados; apto para todo público y emotivo para quien conoce -y quien no- esta increíble historia.

Las imágenes no son mías, las bajé de BroadwayBox para ilustrarte (aunque sea un poco) la perfección de las personificaciones. Durante la función no se puede sacar fotos ni filmar, además de que sería un desperdicio hacerlo y quitarle atención a la obra, es una regla que rige en casi todos los espectáculos.

Actualmente la obra The Lion King está en varias ciudades del mundo (y te remil recomiendo ir a verla si pasas por alguna de ellas):
Londres (Teatro Lyceum, Inglaterra)
Madrid (Teatro Lope de Vega, España)
Nueva York (Teatro Minskoff, Estados Unidos)
Shanghai (Gran Teatro Walt Disney, China)
Hamburgo (Teatro Hafen, Alemania)
Tokyo (Teatro Shiki Natsu, Japón)
Ciudad de México (Teatro Telcel, México)
Amsterdam (Teatro Afas Circus, Holanda)

Yo pagué u$174 (dólares) cada entrada para ver la obra en Nueva York, en la parte inferior del teatro (orquesta) para una función en septiembre del 2017. Las compré por Broadway.com pero porque ya no había más para esa fecha en Despegar.com.ar ni en las demás emisoras de internet. Con Broadway.com no tuve ningún problema, pero te conviene fijarte en más de una antes de comprar tu entrada para ver si conseguís mejores precios (es uno de los shows más taquilleros, asique si lo reservás con tiempo y le destinás unos minutos a la investigación podés conseguir buenos lugares a buenos precios).

Para visitar la página oficial de The Lion King en español hace clic acá.

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