Un viaje por las islas griegas en crucero: sensaciones, rutas y consejos (Grecia)

Hay sensaciones que no se pueden anticipar, y navegar el mar Egeo en un crucero por islas griegas fue - para mí - una de ellas.

El agua en esta parte del mundo tiene un color que cuesta explicar sin caer en lugares comunes; es un azul limpio, brillante, como el color del lápiz que usaba de chica para dibujar el mar.

El barco – por su lado – se despliega enorme, mostrando que se puede trasladar la comodidad de un hotel todo incluido por encima del agua, con la potencialidad de cambiar el paisaje y amanecer todos los días en una nueva costa.

Y además Grecia, como un todo y con sus islas de anfitrionas, es el corolario de un viaje que no encuentra semejante.

 Sabía que esta experiencia me iba a gustar, pero no había dimensionado cuánto.

Mykonos, Grecia - leerdelviaje.com


GRECIA PARA MI

Los griegos son los grandes maestros de mis preguntas, soy abogada y toda mi cursada hablé de Grecia. Soñaba con sus tierras, y lloré cuando pisé su costa.

Mi crucero por las islas griegas supo ser un sueño cumplido en varios sentidos. “¿Es Santorini la Atlántida de la que hablaba Platón? ¿Cómo desde Mykonos hicieron la logística contra el Imperio Otomano? ¿En serio existen paisajes naturales tan hermosos?”, todo eso pensaba con los ojos emocionados... Yo miraba el agua azul que me separaba de la costa de piedras y, además de deslumbrarme con el paisaje paradisíaco, sabía que estaba llegando a la cuna de la autodeterminación.

Grecia es un lugar espectacularmente hermoso, y también increíblemente significativo en nuestra historia.
Tiene un montón de lugares que te recomiendo visitar (y que podés chequear entrando en: GRECIA) y dos islas que se robaron mi corazón: Mykonos y Santorini.

Mykonos, Grecia - leerdelviaje.com


MYKONOS: UN LABERINTO BLANCO Y AZUL

Llegar a Mykonos desde el mar es como entrar en una postal (podés ver las fotos que tomé haciendo clic acá). Las callecitas son un laberinto de paredes blancas con techos azules y gatitos por doquier. Toda la isla es idéntica y cada espacio es particular; para donde mires se ve lindo y para donde vayas te vas a dar cuenta de que estás en Grecia.

Mykonos brilla y te invita a caminar; su blanco refleja el sol con una intensidad que obliga a entrecerrar los ojos mientras no podés dejar de recorrerla, aunque te piedras. Porque sí, caminarla es perderse, es muy fácil desorientarse por el entramado laberíntico de las calles, y está bien que así sea. Es un lugar para soltar el control y activar el disfrute.


SANTORINI: UN BALCÓN AL INFINITO

Si Mykonos es movimiento, Santorini es contemplación.
Llegar en crucero a Santorini tiene algo cinematográfico. Los acantilados aparecen imponentes, y las casas blancas parecen suspendidas en el aire, como si desafiaran cualquier lógica. Todo está construido mirando al mar, a conciencia de que es el Egeo el verdadero protagonista y el atardecer el gran regalo.

Santorini, Grecia - leerdelviaje.com


LA VIDA A BORDO

Vivir en un crucero es casi como estar en un hotel, pero con los beneficios de la itinerancia. Las habitaciones son, por supuesto, más chicas en metros que la de la mayoría de los hoteles; sin embargo, no se achican en prestaciones ni comodidades. Y, como en todo hotel, en los barcos – en un crucero - tenés diferentes categorías; algunas habitaciones tienen balcón privado, por ejemplo, y otras son más económicas y sólo tienen una o dos ventanas al mar.

En lo que respecta a las actividades, suelen tener agendas súper completas y entretenidas para que todos los pasajeros encontremos una opción que nos guste. Muy parecido a lo que pasa en hoteles all inclusive donde sobran opciones de esparcimiento que mejoran la estadía; y en lo que también se parece a un all inclusive es a la comida.

La comida a bordo tiene el toque gourmet de un buen hotel y la variedad de sabores que una espera probar en viaje; compuesta de multiplicidad de opciones para satisfacer a paladares de muchas nacionalidades.


LO ESPECIAL DE UN CRUCERO POR LAS ISLAS GRIEGAS

Lo que hace realmente especial a un crucero por islas griegas es que transforma el traslado en parte del viaje. No es ir de un destino a otro; es vivir ese trayecto – y vivirlo lindo.

Es como estar en un hotel, sí, pero con un paisaje que cambia constantemente. Y no cualquier paisaje: estoy hablando del mar Egeo, el de Grecia, el de algunas de las islas más lindas de todo el mundo.

Cuando estás en un crucero aprovechás el tiempo de una forma que en otros viajes es imposible: mientras te movés, descansás; mientras avanzás, compartís una experiencia. Y todo con el plus de tener las comidas y las actividades resueltas.


MIS CONSEJOS PARA DISFRUTAR AL MÁXIMO DE LA VIDA EN CRUCERO

1. Entendé que el barco también es el viaje. No subestimes el crucero, es fácil caer en la lógica de “lo importante es bajar en cada isla”, pero la realidad es que el barco es parte clave de la experiencia. Mi consejo: dedicate momentos para estar presente viendo la inmensidad del mar, detenete en la sensación de habitar un espacio flotante, sacate las dudas con la tripulación. No todos los días estamos durmiendo sobre el mar.

2. Elegí bien la temporada. Si estás buscando gente, movimiento, y ver las islas en su máximo potencial pensá en los meses de julio y agosto. Si lo que querés es tener buen clima pero ver las islas con menos turismo y más vida local pensá en los meses de mayo y junio. Y si querés un balance entre buen clima y turismo medio, pensá en los meses de septiembre y octubre. Mi consejo: no elijas los meses de noviembre a febrero porque el clima es muy inestable.

3. Probá comidas nuevas. Así como el barco en sí es una experiencia, la comida también lo es. En el crucero tenés opciones todo el tiempo que están pensadas para gustos de muchos países distintos, y eso genera que haya mucha variedad. Mi consejo: probá todo, los sabores muchas veces se guardan en el recuerdo igual que un lindo paisaje.

4. Salí a ver las estrellas. A la noche, mientras el crucero navega, salí a ver el cielo; es impresionante la cantidad de puntos brillosos que se ven en el cielo cuando estás en el mar.

5. Abrite a otros pasajeros. Otra de las cosas que hace especial a un viaje es la compañía. A diferencia de lo que pasa en un hotel donde sus huéspedes tienen actividades y horarios independientes, en un crucero ocurre que coincidís en muchos momentos con los mismos pasajeros. Mi consejo: aprovechá el cruce de culturas, dialogá con personas de otros lugares, y nutrite de otras costumbres. Grecia reúne a personas de todas partes del mundo.

Mi tía y yo en la habitación del barco, Crucero por islas Griegas - leerdelviaje.com


Espero haberte motivado con esta nota a hacer tu viaje en crucero por las islas griegas, si tenés cualquier duda escribime en los comentarios y si querés conocer más lugares de Europa tocá en el botón de abajo:

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